7.3.06

Las cosas claras

"Enhorabuena por tener las cosas claras". Éste es el eslogan que se lee en las vallas publicitarias de la Cadena COPE. No sé al resto de ciudadanos, pero a mí me aterra. Siempre me ha inquietado la gente que tiene las cosas claras, los que tienen solución y explicación para todo. Seducen de primeras, porque disipar las dudas es un objetivo tan atractivo como la propia felicidad. A todos nos gustaría saber. Por eso nos seduce aquel que tiene todas las respuestas. Pero acto seguido uno recela; basta con conocer a dos personas que tienen las cosas claras y cruzarlos; basta, de hecho, con seguir al pie de la letra los dictámenes de quien lo tiene claro.

En seguida se ve que quien tiene las cosas claras es más feliz, o lo parece, pero está equivocado. Afirmó un filósofo que quien proclama "estoy totalmente seguro" se equivoca en voz alta. Estoy de acuerdo. Por desgracia, nada tiene una sola explicación (algunas cosas ni siquiera tienen explicación) y nadie tiene todas las respuestas. Debemos, por lo tanto, sospechar de quien tiene respuestas para todo, especialmente si alardea de ello. No pueden estar siempre en lo cierto y rara vez asumen un error.

Como decía unos textos más abajo, nada es totalmente blanco ni totalmente negro así que las posturas maximalistas y/o radicales tienden a estar equivocadas. Así pues, ¿buscamos la verdad o buscamos una verdad? En menos de tres décadas me he dado cuenta de que La Verdad no existe y si hay que buscarla, que sea en minúsculas. Alejémonos pues de quien tiene las cosas claras (y no me refiero sólo a la COPE, claro).

Volvamos al slogan. Tiene una doble lectura, puede que la cadena felicite a sus oyentes por tener las cosas y claras y, por lo tanto, por haber aumentado los índices de la cadena tras haber visto la luz. También se podría entender al revés: los oyentes felicitan a la cadena por tenerlo (y explicarlo) todo tan clarito. En cualquiera de los dos casos, me aterra. Que uno sea fiel seguidor incondicional (otro adjetivo que me aterra) de un ente como un club de fútbol, por ejemplo, ya es preocupante, pero que uno sea fiel devoto admirador de un partido político/medio de comunicación es aún más inquietante.

Ya sé que la autocrítica y la asunción del error sólo siembran miedo y que es muy difícil vivir sin tener respuestas. Pero por favor, no confundamos la lucidez con la simplicidad. No confundamos la valentía con la mentira. No confundamos las cosas claras con las cosas en mayúsculas. O a gritos, que en internet es lo mismo.


Mejor tener varias emisoras en tu Ipod...

3 Comentaris:

Blogger Miada deia...

Quizás no la tengas tú, ni la tenga yo, pero es seguro que está ahí, la verdad está ahí...

Por cierto, parece que soy una incondicional lectora de tu blog,¿ será peligroso?...;)

Un beso.

6:22 p. m.  
Blogger Outconsumer deia...

Yo no tengo tan claro que exista una verdad concreta y sencilla de comprender. En cualquier caso, no creo que se pueda acceder a ella.


Es peligroso ser incondicional. Créeme... ;-)

2:11 p. m.  
Anonymous Anònim deia...

Creo que sí existe una verdad, pero lo difícil es lo que dices: acceder a ella.

Cada individuo es un mundo, y nadie por muy intelectual/inteligente/x que sea puede unificar una verdad absoluta como la única válida.

11:45 p. m.  

Publica un comentari a l'entrada

<< Inici