31.8.05

El mundo (ya) no nos quiere

Hay dos citas brillantes que me encantan. La primera, anónima hasta donde yo sé, dice: "Que no seas paranoico no quiere decir que no te persigan"; y la segunda, una de las innumerables perlas de La maldición del Escorpión de Jade, es una respuesta a la siguiente pregunta: "¿Sabes cómo llaman a los que creen que todo el mundo está en su contra?". Y va Woody y responde: "Perspicaces".

Son dos frases divertidas porque encierran una gran verdad y una gran mentira. Todos sentimos alguna vez que el mundo, o parte de él, está en nuestra contra. Por otro lado, nadie nos persigue.

Las teorías conspirativas son suculentas, como lo es todo misterio, pero suelen reflejar un victimismo y un egocentrismo insano. ¿Cómo va a perseguirte alguien a ti? Sería la réplica adecuada para los paranoicos. ¿Por qué iban "ellos" a conspirar contra ti? Quien eres tú, respecto al mundo, para ser engañado. Porque de las conspiraciones que hablo son de las que afectan a uno, aquellas en las que uno se siente engañado, estafado, perseguido, burlado y menospreciado.

Nunca he creído en conspiraciones, más que nada porque, como casi todo en la vida, fallarían por el factor humano. Ningún humano puede hacer una tarea perfecta y si juntamos a unos cuantos ni te cuento. Y una conspiración necesita ser perfecta; perfecta e invisible, sutil e inexplicable, rocambolesca y maliciosa. La conspiración tipo es aquella que nadie es capaz de ver... excepto la víctima.

Sigamos con las citas. En la película Conspiración (que evidentemente nos viene al pelo), el paranoico Mel Gibson responde a la pregunta de Julia Roberts sobre quienes son "ellos", los protagonistas de todas las conspiraciones. "No lo sé, ellos - responde él- Si supiera quiénes son ya no sería una conspiración". Está claro. Es decir, que para que sea auténtica, una conspiración no debe existir.


¿La mejor conspiración de la historia?

2 Comentaris:

Blogger Miada deia...

A todos nos gusta sentir el mundo en nuestra contra de vez en cuando, incluso nos gusta sentirnos perseguidos, nos gusta sentirnos protagonistas...

A mí me gusta eso del mundo, pero no de la gente en sí, recuerdo un mal año de mi juventud que mi paranoia rozo la visita al doctor, no lo hice, pero seguro que mi estudio hubiese sido interesante para ellos...

Un beso.

12:59 p. m.  
Anonymous Anònim deia...

Claro, uno se siente importante cuando es perseguido. El hecho de que otro se preocupe por ti siempre es agradable... siempre que no te encuentres frente a frente con él, claro.

2:00 p. m.  

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