20.2.06

Sábado, 22.37

Aunque no había ningún motivo para temer la oscuridad, un terror venenoso invadió a Dan. Fue justo entonces cuando comprendió donde tenía los pies.

2 Comentaris:

Blogger Miada deia...

Y encima querrás que te responda algo lógico, o si no algo original, pues ni una ni otra, no tengo ni idea de donde tenía este tío los pies, fíjate, no me acuerdo ni de su nombre...

Un beso.

7:01 p. m.  
Blogger Outconsumer deia...

No te exijo tanta fidelidad. A veces hay que ser un poco menos racional y tener paciencia (aunque no sé si me refiero a ti o a mí).

¡Y gracias!

11:09 p. m.  

Publica un comentari a l'entrada

<< Inici