Más poder del que nunca soñamos
Si mañana todos los consumidores del mundo nos pusiéramos de acuerdo y no compraramos ni una gota de Coca-Cola nunca más, una de las empresas más poderosas del mundo se derrumbaría en menos de un mes. Lo mismo sucedería si ningún norteamericano comprara en Wal-Mart o si nadie entrara en una tienda de Zara.
Podríamos acabar con cualquier petrolera, marca de ropa deportiva, fabricante de móbiles y ya no digamos si sacamos todo el dinero de un banco... Tenemos más poder del que nunca tuvimos en la historia y no lo sabemos. Los consumidores, todos, tenemos más poder del que nunca soñamos sin necesidad de hacer ningún esfuerzo... y no lo sabemos.
Ellos sí que lo saben; por eso se diversifican, se esconden tras otras marcas, se juntan y nos convencen con anuncios y anuncios de que son amigos nuestros.
Podríamos hacer la primera revolución en la que no se derramara ni una gota de sangre... y no lo sabemos.
Podríamos acabar con cualquier petrolera, marca de ropa deportiva, fabricante de móbiles y ya no digamos si sacamos todo el dinero de un banco... Tenemos más poder del que nunca tuvimos en la historia y no lo sabemos. Los consumidores, todos, tenemos más poder del que nunca soñamos sin necesidad de hacer ningún esfuerzo... y no lo sabemos.
Ellos sí que lo saben; por eso se diversifican, se esconden tras otras marcas, se juntan y nos convencen con anuncios y anuncios de que son amigos nuestros.
Podríamos hacer la primera revolución en la que no se derramara ni una gota de sangre... y no lo sabemos.
... or don't.
8 Comentaris:
Los consumidores tenemos ese poder del que hablas, sin saberlo, pero lo difícil no está en que lo podamos usar, lo difícil es usarlo todos unidos en la misma dirección...algo imposible.
Un beso.
Tan imposible como cualquiera de las revoluciones anteriores... ;-)
Sempre hem tingut molt poder, el problema radica en adonar-s'en, primer, i aprofitar-ho, segon. No totes les cojuntures històriques permeten una revolució i mai seran sense sang (qui té el poder no el deixa anar sense fer patir, abans, al nou candidat).
Hay un método muchísimo más directo de hundir el sistema en una sola mañana: retirar nuestros ahorros del banco todos a la vez.
Ay, quién tuviera el poder de arengar y dirigir a las masas... ¿donde está el Hipnosapo cuando se le necesita?
Estoy de acuerdo, Hugo. Aunque si quitáramos los ahorros sí que habría sangre... más que nada porque no podrían dárnoslos: no los tienen.
Es cierto que se necesita un líder y la voluntad de hacer una revolución y eso es lo difícil, como dice Astralia. Por desgracia, el Hipnosapo es... pelín egoísta y sólo quiere ganar concursos de mascotas. Otro talento desperdiciado.
Bueno, Outconsumer, mis ahorros sí que podrían dármelos sin problemas. Son tan escasos que supongo que hasta me darían las gracias por evitarles gestiones innecesarias y correspondencia inútil.
valdis, en mi caso sería igual, les quitaba un dolor de cabeza :)
Pero creo que para derrocar a una gran empresa no solo no deberíamos dejar su producto sino todos los que van asociados a ella, y en muchos casos la mayoría ni sabemos cuáles son. Si lo tienen todo pensado...
Es imposible, o casi, acabar con cualquier multinacional. Nosotros tenemos modos de acabar con ellos, pero ellos tiene más modos -y más efectivos- de hacer que nosotros acabemos dependiendo de ellos (¿cómo acabar a día de hoy con una petrolera?).
Sin embargo con un banco como bien dice Hugo es más fácil. Por ejemplo a principios del siglo XX el Banco de Vigo quebró por lo que propone Hugo después de un rumor de posible cierre, que era infundado...
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